jueves, 1 de julio de 2010

Crónica



Un adiós agridulce

Técnico del decano se despide del club con un triunfo ante San Felipe por copa Chile


Cae la tarde en el estadio Regional Chiledeportes de Valparaíso, momento preciso para que salgan a la cancha los dos clubes que disputan una importante llave en Copa Chile.
La gente se encuentra espectante, ya que se enfrentan Santiago Wanderers, con Humberto Zucarelli en la banca por última vez y el elenco de San Felipe, quien tiene la misión de defender su título en dicho certámen.

Todo el público sienta su mirada en el caminar del estratego desde el tunel de acceso a la cancha, hasta el banco de suplentes. Vestido con un pantalón azul y sweater del mismo tono continúa su andar hasta llegar a posicionarse en su lugar de trabajo.

Se dá el pitazo inicial y un tranquilo Zucarelli, se para de su asiento para ser espectador privilegiado de su despedida. Al momento de anotar el primer tanto en favor de sus dirigidos, el técnico se mantiene sereno, no sin antes empuñar su mano derecha en aprobación a la labor cumplida por sus pupilos.

Continúa la brega y la escuadra porteña comienza a perder el balón, esto hace que el trasandino se comience a impacientar y dar más indicaciones. Ya no está tranquilo como en el inicio del duelo, sino que al contrario se nota el nerviosismo, se pone de pié cada 1 minuto para volver a dirigir, se toma la cintura con sus manos, lanza puntapiés al pasto del borde del rectángulo de juego. No parece disfrutar el espectáculo de los suyos, al contrario, se nota disconforme con el andamiaje del equipo.
Ya más sereno, pero lleno de incertidumbres va al camarín a dar la charla del entretiempo, el público respeta al adiestrador en su último cotejo, en sus caras se nota el descontento, pero aún así no comienzan las pifias.

Comienza la sugunda etapa y un gol tempranero para el decano, despeja las dudas y también el nerviosismo de Zucarelli, quien se mantiene enérgico durante el duelo, pero aún tenso por el resultado final y los penales.
Al terminar el encuentro, va donde sus jugadores y les dá las últimas indicaciones como su entrenador, los muchachos sólo se limitan a mover la cabeza en señal de aprobación, mientras los hinchas de la institución están mucho más nerviosos.
Empieza la tanda desde los 12 pasos, y el estratego se ubica en su banco junto a sus colaboradores.
El nerviosismo se apodera del trasandino, quien se queda perplejo mientras se lleva a cabo la definición, Todo perfecto y los caturros tienen la opción de sellar la serie y avanzar en el torneo, Zucarelli, confiado se enfila hacia el tunel, Gigena se pone frente al balón, convierte la cifra que le da el paso a Wanderers, mientras la barra canta Zucarelli no se va, el estratego baja por el tunel emocionado entre aplausos y gritos de la afición.

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