miércoles, 7 de julio de 2010

Reportaje

Postes pintado en la ciudad ¿pasión o delincuencia detrás de una camiseta?

Barristas se apoderan de las calles y pasajes de los cerros con el fin de cuidar el territorio e identificarlo con los colores de un club

Las peleas de las barras bravas son bastante comunes en lo que respecta a los estadios, ya que se enfrentan antes, durante y después de un encuentro deportivo, con la intención de marcar terreno sobre el adversario.
Pero esto ya no sólo ocurre en las canchas y galerías de los recintos deportivos, ya que se ha trasladado a las calles de los vecindarios, por la sencilla razó que es cada vez más común ver en los pasajes de valparaíso y del país ver los postes pintados de cada vecindario, lo que se traduce en el dominio de una barra brava con sus colores sobre un territorio en particular.
Es así como ya es común ver pugnas internas entre barristas en las afueras de sus casas, con la idea de imponer su postura futbolística sobre el del otro, sin respetar la libertad de elección que cada individuo tiene a la hora de manifestar su interés sobre una institución u otra.
Explicado desde el plano psicológico conversamos con el psicólogo Sebastián Leiva, quien se refiere a que "lo sucedido con este comportamiento de las personas, es que cada grupo perteneciente a este lugar donde ocurren los hechos, trata de implantar una forma o estilo de vida sobre otro individuo que no comparte el mismo gusto, lo cual es un síntoma de inseguridad del hombre citado, donde el sujeto que se introduce en este ámbito trata de buscar una identificación, similar a lo que ocurre con las tribus urbanas, pero con un grado de violencia".

Esto ha llevado a que vecinos del sector citado sientan inseguridad de lo acontecido porque ven amenazada su seguridad, debido a que poco pueden hacer ante este problema social ya que más que ser una moda para algunos es un estilo de vida que de seguro no estarán dispuesto a abandonar.
Para interiorizarnos en lo que se vive día a día en estos sitios, acudimos hasta el cerro Yungay donde pudimos apreciar un grupo de hinchas Wanderinos, quienes pasan a diario cuidando su espacio físico. A su vez conversamos con Manuel Jeria, vecino del sector quien nos dice que "la seguridad de nosotros se ve comprometida con estos postes pintados, ya que estamos expuestos a que vengan barristas de otros lados a enfrentarse con los de acá y quede la embarrada,además es peligroso porque nos puede pasar algo a nosotros debido a que estos muchachos andan armados".

En relación a lo que acontece en el sitio, son adolescentes en su mayoría quienes se apoderan del lugar y se mantienen en las calles, tomando y fumando casi todos ellos, incluso con uniforme escolar, lo que lleva este conflicto un poco más allá en el ámbito social en el que están envueltos estos muchachos.
Para saber su opinión conversamos con Marcelo Saavedra, joven estudiante que está inserto en este mundo de las barras bravas, quien nos da valiosos antecedentes como que "nosotros nos juntamos todos los días en la tarde a conversar con los otros amigos, para ver el tema del macheteo para ir al estadio el fin de semana, es habitual que estemos aquí fumando, tomando, cuidando nuestro territorio de los otros locos que vienen para acá a hacerse los malos con nosotros, aquí nos hemos peleados en varias ocasiones con tal de cuidar nuestro espacio de otros compadres que no tienen nada que hacer aquí".

Afortunadamente aquí en el sector citado no ha habido victimas fatales que lamentar, contrario a lo que ocurre en Santiago, donde predominan los colores por sobre la vida y es materia diaria en los diarios y noticiaros mostrar la cruda realidad que se vive en algunas poblaciones con familias completas muertas a raíz de este conflicto el cual es causado por los mal llamados hinchas del fútbol.

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